miércoles, 15 de octubre de 2014

Un nuevo invierno
desciende del norte rodando
y asciende en sancos del sur.
-y me da en el pecho
sus flechas-
La flor se tiñe de azul
y el amor de agua caliente
calentando los cuerpos.
Los pies fríos,
dejando entrar al fuego,
por entre sus diminutos dedos,
se humedecen
y cambian de color,
de estación,
de olor.
La laguna parece congelada
-y sus algas y sus sueños
y sus pasos-
el puente más invisible que otras noches
las noches más largas y estáticas que otros días
las poesías más profundas y purpuras que otras veces
el vino más dulce y sincero.
¡el invierno!
Un nuevo invierno
-un cofre azul-

¿Qué traerá dentro?

No hay comentarios:

Publicar un comentario